
Es curioso como, cada vez que comienza una nueva etapa, nos hacemos promesas. Los típicos "propósitos de fin de año" se han extendido ya a cualquier época del año, ya sea principio de curso "este año empiezo antes a estudiar", navidades "este año como menos dulces" o, como en mi caso, principio de verano. Y es que la entrada de julio me ha hecho plantearme una serie de propósitos, que dudosamente lleguaré a cumplir, recordadme en septiembre publicar si los he conseguido. Ahí van:
Prometo este verano pasarlo bien (vamos con cositas fáciles)
Prometo tener más paciencia en casa, y no decir eso de "el 1 de septiembre me largo"
Prometo leer más (y no los comentarios del tuenti, sino libros de verdad)
Prometo aprender algo de arte (porque el año que viene me van a dar con esa asignatura)
Prometo seguir una dieta (siiii, esta de verdad, no como la de todos los lunes del curso)
Prometo pasar más tiempo con mi hermano (me he dado cuenta de que es un ser bastante interesante)
Prometo ayudar más en labores del hogar (ya me casaré con un hombre que me limpie, mientras tanto, arrimar el hombro)
Prometo no olvidarme de la gente de Madrid
Prometo culturizarme más (no hacer culturismo, sino to be a rata)
Prometo prometer menos, que luego viene el karma
Prometo olvidarme de ti
Pero por si acaso...cruzo los dedos, como de pequeña, y así tener excusa por si no lo cumplo. Y es que siempre he sido un poco cobarde.
Me apunto en lo de olvidar...
ResponderEliminarlo conseguiremos. Yo por lo menos, ya he puesto la primera piedra.
:)
ResponderEliminarPrometo no abandonar el blog, me faltaba esa